5 de abril de 2009



En algún rincón esperando estás qué finalize el juevo y digan "Basta para mí basta para todos" aunque vos no te diste cuenta el juego terminó hace rato y vos seguís escondido, te cuesta admitir derrotas y festejas al extremo tus pocos triunfos. Ni con drogas ni con un poco de alcohol podés ahogar tus penas, todas tus derrotas te llevan al éxtasis de tu depresión. Sos tan extremista en éstos casos, mientras qué si al otro pasa por lo mismo qué a vos, acotás "qué estúpido" Ya basta, esto es real no te manejes como en un cuento de ésos qué le lees a tu hermano menor.

No hay comentarios: